La capital de Alemania es famosa por muchas cosas. Algo menos conocido, pero muy importante para los turistas deportistas, son las piscinas de Berlín, ¡y hay muchísimas!
La piscina más antigua de Berlín
En pleno barrio de Charlottenburg se encuentra la “Alte Halle”. La piscina más antigua de Berlín cautiva por su encanto especial. Este recinto de estilo modernista está protegido como monumento histórico desde 1982.
Nadar en Kreuzberg
La piscina de Spreewaldplatz está en el distrito de Kreuzberg, justo al lado del Görlitzer Park, y es ideal sobre todo para familias. Con sus diferentes vasos, un tobogán y trampolines, la diversión está asegurada. La entrada de día para adultos cuesta entre 5,00 y 7,00 euros.
Al aire libre
Una de las muchas piscinas exteriores es la Freibad Humboldthain, situada en el parque del mismo nombre en el distrito de Wedding. La tarifa familiar es especialmente económica: dos adultos y hasta cinco niños pagan solo 11,50 euros en total.
El tobogán de agua más largo de Berlín
La piscina municipal de Lankwitz alberga el tobogán de agua más largo de la capital alemana: ¡te deslizas nada menos que 60 metros hasta el agua! Además, el centro ofrece varios jacuzzis, dos trampolines, cuatro saunas diferentes y una piscina de agua fría.
Puro relax en el Liquidrom, justo al lado de nuestro hostel
El Liquidrom es difícil de comparar con el resto de piscinas. En el centro se encuentra la gran sala abovedada con una piscina de agua salada templada que, al anochecer, se ilumina con la luz de la luna a través de los ventanales del techo. El Liquidrom está en el distrito de Kreuzberg y se llega por la parada “Anhalter Bahnhof”; desde el Three Little Pigs Hostel solo hay unos 200 metros.